domingo, enero 24, 2010

Sad-América

La distancia, aquella nada vacía que todo lo devora, la negrura implacable del océano que nos separa, la hija de Nicte cabalga en mis hombros, Momo graba en mí su marca indeleble..quedo reducido al sótano de los carroñeros... en el más desgarrador mutismo de un juicio del que soy espectador a mi pesar..